Néctar de Febrero✨ El jabón que convierte tu ducha en un ritual de calma. Edición limitada
Néctar de Febrero✨ El jabón que convierte tu ducha en un ritual de calma. Edición limitada
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Hay días en los que no necesitas explicaciones.
Necesitas bajar el ritmo.
Respirar.
Sentirte a salvo en tu propio cuerpo.
Néctar de Febrero nace para eso.
Para esos minutos en la ducha
donde el mundo se calla
y tú vuelves.
Por eso este jabón no huele “rico”.
Huele a calma.
- Jazmín, asociado a placer, bienestar y emociones positivas.
- Naranja dulce, que transmite seguridad y ligereza emocional.
- Patchouli, que ancla el aroma y lo deja vivir en la piel.
No es un aroma fuerte.
Es un aroma que abraza.
Néctar de Febrero
se fabrica solo durante este mes.
Cuando se termina el lote,
no se repite.
Porque los rituales especiales
no son permanentes💛
🌿 Lo que hay dentro (y por qué tu piel —y tu mente— lo van a amar)
Aquí tienes la radiografía de tu jabón:
🌸 Aceite Esencial de Jazmín
(Placer emocional, no perfume)
El jazmín no está aquí para “oler bonito”.
Está aquí porque el cerebro lo asocia con bienestar, placer y emociones positivas.
Su aroma actúa directamente sobre el sistema límbico, ayudando a mejorar el estado de ánimo y a crear una sensación de cuidado profundo.
Es de esos aromas que no gritan… susurran calma.
🍊 Aceite Esencial de Naranja Dulce
(Alegría suave, no estimulación)
Los cítricos —especialmente la naranja dulce— están relacionados con la reducción de la percepción de estrés y con una mayor sensación de seguridad emocional.
Por eso este aroma se siente ligero, acogedor y familiar.
No activa. Relaja sin apagar.
🌿 Aceite Esencial de Patchouli
(El ancla emocional)
El patchouli es el que le da profundidad al aroma y lo fija suavemente en la piel.
A nivel sensorial, aporta una sensación de estabilidad y presencia.
No es intenso.
Es sostén.
Hace que el aroma se quede… sin invadir.
🌱 Glicerina Vegetal
(El imán de humedad)
Funciona como un imán que atrae y retiene el agua dentro de la piel.
Por eso, al secarte, no sientes tirantez ni esa sensación de “piel acartonada”.
Tu piel queda flexible, cómoda, viva.
🥥 Aceites Vegetales Saponificados
(La limpieza real)
Aquí está la magia química bien hecha.
Tomamos aceites vegetales nutritivos y los transformamos en jabón sólido.
Limpian la suciedad del día,
pero respetan la grasa buena que tu piel necesita para protegerse.
Limpieza sin agresión.
Eso sí es lujo.
🍬 Sorbitol
(El suavizante natural)
Es un azúcar de origen natural que refuerza la hidratación.
Piensa en él como el acondicionador de tu piel:
ayuda a que la barra sea más suave y deja esa textura de terciopelo que se siente —no se explica—.
🧼 Sodium Stearate / Sodium Laurate
(La estructura del jabón)
No te asustes por los nombres técnicos.
Son simplemente las sales que se forman cuando convertimos los aceites en jabón sólido.
Sin ellos, tendrías un charco de aceite, no una barra.
Son seguros, necesarios y responsables de esa espuma densa y agradable
que limpia sin resecar.
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